La actividad comienza y como en las sesiones anteriores hay diferentes energías, unas más físicas y otras más cognitivas. Llama la atención cómo los mismos niños son los que entran al espacio desde una energía arrolladora, esto nos hace cuestionarnos de nuevo los roles de género, y la educación de las masculinidades.

Las sillas del espacio se convierten en un lugar de conquista masculina “este es mi sitio de explorador”, o la pizarra dónde dibujo y te borro lo que has escrito pero no permito que borres lo mío, y en estos gestos vemos como las niñas ceden y los niños suelen imponerse por lo general, en este grupo. Este hecho hace que nos pongamos en alerta y que tomemos atención a cómo si hablamos de espacios y lugares éstos simbolizan y son usados para ejercer el poder desde la primera infancia, hacia ella y entre ella como reproducción de un modelo social competitivo y machista.

Por suerte somos conscientes, y el hecho de ser educadores hombre y mujer con roles intercambiables permite al grupo modular y vivenciar sus roles desde distintos lugares y situaciones.

Si el aula tiene microespacios de poder, ¿qué ocurre en casa? ¿en el colegio? ¿en el parque? ¿y en el barrio?

Caminamos hacia la alquería una casa que se encuentra junto a su colegio, el Colegio Municipal de Benimaclet, y vamos a ver a los gatitos, por la petición suya hecha la semana anterior.

Llama la atención en esta vuelta la poca consideración de algunes vecines que dejan los excrementos de sus animales, y que hace que las calles sean insalubres especialmente para les niñes quienes tienen la necesidad de coger todo lo que hay en el suelo, y más en este proceso de exploración.

A la llegada al centro nos encontramos cómo al representar el barrio lo primero que hacen son sus casas, el parque y el colegio que son sus lugares de referencia. En esta sesión todavía no hemos comprendido la conexión y vínculos entre nuestras viviendas, pues aún estamos en la propia.

El cuento “Mira endins!” de Àngels Navarro y Teresa Bellón nos ayuda a entrar a los espacios de la casa y ver la relación que tienen entre sí, esta narración y juego de abrir puertas nos ayuda a vincularnos con el espacio y entender que hay un dentro y un afuera, que más adelante veremos saliendo de nuestras casas hacia el vecindario y creando conjuntamente la idea de barrio.

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